SEÑORES POBRES
Cada uno de ellos sabe
lo que no tiene
lo que escapa de su control
lo que controla su necesidad
lo que sacia su desconsuelo
lo que anhela su corazón
lo que nutre su desesperanza
lo que fluye por sus venas
lo que palpita en su sien
lo que no consigue domesticar
lo que le sobra de reloj
lo que le falta de tiempo.
Y frente a cada uno de ellos
difícil de soportar
la inmensa barrera entre mi oportunidad
y su desesperación
entre mi capacidad
y sus limitaciones
entre mi sonrisa
y su lágrima escondida.
Sólo un puente hecho de materiales sólidos
puede acercar mi perspectiva a la suya.
Puente de confianza
de respeto
de autocontrol
y medido descontrol,
desmedida ternura
y medida intransigencia,
de límites claros
y normas flexibles,
de abrazos insonoros
y suaves golpecitos en la espalda.
Pensamientos, reflexiones y sensaciones de alguien que quiere trabajar en la psicología como si fuera una artesana de las emociones.
Vistas de página en total
sábado, 14 de enero de 2012
miércoles, 12 de octubre de 2011
Buscaremos juntos las ideas
las que nos hagan crecer y nos revuelvan
las que obliguen a madurar logros soñados
las que nos convoquen con trazos discontinuos
pero acertados.
Soñaremos juntos un futuro
donde nuestros hijos coman manzanas frescas
donde la ilusión que nos unió se haga más fuerte
y las esperanzas de vivir sigan siendo tan ingenuas
y tan locas como fueron.
Convocaremos a la utopía, a la ilusión, a la ternura, al tiempo libre, a las siestas, a los besos,
a los amigos, a la cordura, a la locura, a los excesos y a la salida del sol.
Celebraremos el nacimiento de cada idea
como si de la vida misma se tratara
y le daremos oportunidad, cadencia y ritmo
para que crezca única
fuerte y segura.
las que nos hagan crecer y nos revuelvan
las que obliguen a madurar logros soñados
las que nos convoquen con trazos discontinuos
pero acertados.
Soñaremos juntos un futuro
donde nuestros hijos coman manzanas frescas
donde la ilusión que nos unió se haga más fuerte
y las esperanzas de vivir sigan siendo tan ingenuas
y tan locas como fueron.
Convocaremos a la utopía, a la ilusión, a la ternura, al tiempo libre, a las siestas, a los besos,
a los amigos, a la cordura, a la locura, a los excesos y a la salida del sol.
Celebraremos el nacimiento de cada idea
como si de la vida misma se tratara
y le daremos oportunidad, cadencia y ritmo
para que crezca única
fuerte y segura.
miércoles, 31 de agosto de 2011
La leve cercanía de tu silencio
me hace recordar que no estoy sola.
Entonces, voy desgranando
lentamente
mis sollozos y mis recuerdos.
Me ves triste
pero sólo puedes ver
lo que la tristeza viste,
pero no cómo desnuda el alma
y lo deja colgando,
como un trozo de tela descarnado
con los hilos de la nostalgia
desentrelazándose.
Puedes ver mis lágrimas
pero no cómo duele su desbordamiento
no la tensa fuerza
que aprieta el pecho
no el golpe de dolor
que es cada latido.
Puedes ver mi temblor
y notar la leve flojedad de mis piernas
pero no cómo fluye la sangre
a borbotones
como queriéndose escapar de este cuerpo
que más me valiera
estuviese muerto.
La tristeza me amarra fuerte y despiadada
aprieta mis dientes
humedece mis manos
me hunde en el silencio
y me apremia a huir
a desnudarme del aire en los pulmones.
Y cuando pienso que no puedo más
llegas tú, y me haces un hueco
en tu silencio
y me dices levemente
no estás sola
no estás sola.
me hace recordar que no estoy sola.
Entonces, voy desgranando
lentamente
mis sollozos y mis recuerdos.
Me ves triste
pero sólo puedes ver
lo que la tristeza viste,
pero no cómo desnuda el alma
y lo deja colgando,
como un trozo de tela descarnado
con los hilos de la nostalgia
desentrelazándose.
Puedes ver mis lágrimas
pero no cómo duele su desbordamiento
no la tensa fuerza
que aprieta el pecho
no el golpe de dolor
que es cada latido.
Puedes ver mi temblor
y notar la leve flojedad de mis piernas
pero no cómo fluye la sangre
a borbotones
como queriéndose escapar de este cuerpo
que más me valiera
estuviese muerto.
La tristeza me amarra fuerte y despiadada
aprieta mis dientes
humedece mis manos
me hunde en el silencio
y me apremia a huir
a desnudarme del aire en los pulmones.
Y cuando pienso que no puedo más
llegas tú, y me haces un hueco
en tu silencio
y me dices levemente
no estás sola
no estás sola.
Lejos de mí
y de mis batallas
se irán tus pasos deteniendo
en los azules.
Dejarás huellas inseguras
vacilantes
tenues por momentos
quizás
fuertes pisadas otro instante.
Lejos de mí
y de mis penumbras
se irán tus ojos admirando
los azules.
Mirarán lindos cada nube
buscarán luces
tornarán suaves su mirada
a los niños
a las flores
a los ancianos.
lejos de mí
y de mis hastíos
me quedo inerte
sin tus pasos, sin tus ojos
sin tenerte.
Lejos de mis penumbras
de mis batallas
de mis hastíos
me dejas en una posición
de muerte
de fin de guerra
de oscura suerte.
Lejos de mí
lejos te tí
sin tus azules ojos
no puedo verte.
y de mis batallas
se irán tus pasos deteniendo
en los azules.
Dejarás huellas inseguras
vacilantes
tenues por momentos
quizás
fuertes pisadas otro instante.
Lejos de mí
y de mis penumbras
se irán tus ojos admirando
los azules.
Mirarán lindos cada nube
buscarán luces
tornarán suaves su mirada
a los niños
a las flores
a los ancianos.
lejos de mí
y de mis hastíos
me quedo inerte
sin tus pasos, sin tus ojos
sin tenerte.
Lejos de mis penumbras
de mis batallas
de mis hastíos
me dejas en una posición
de muerte
de fin de guerra
de oscura suerte.
Lejos de mí
lejos te tí
sin tus azules ojos
no puedo verte.
martes, 3 de mayo de 2011
Patologizar o despatologizar, he ahí la cuestión
Estoy loco así que de qué me vale exigir cordura.
Estoy loco
tú y tú y tú lo habeis dicho
y ahora me exigís raciocinio, madurez, constancia...
ah! es que me estais tratando como si no estuviera loco
pero no quiero, así es más cómodo.
Tengo la madurez sufienciente para creer en mí
al borde de vuestro criterio
y para manejar mi vida
a las orillas de vuestros informes sociales,
psicológicos, periciales.
Estoy loco
porque estoy completamente solo
y porque me despierto cada día
con la misma sensación de estar de sobra
que la que tenía antes de acostarme.
Pero soy maduro
porque no me vais a convencer de que no sirvo
de que no sé manejarme solo.
Quiero salirme del dibujo
porque no me gusta la cuadrícula de vuestro mundo
porque quiero dibujar con líneas curvas
con colores fríos
con imágenes difuminadas
pero a la vez firmes.
Estoy loco
tú y tú y tú lo habeis dicho
y ahora me exigís raciocinio, madurez, constancia...
ah! es que me estais tratando como si no estuviera loco
pero no quiero, así es más cómodo.
Tengo la madurez sufienciente para creer en mí
al borde de vuestro criterio
y para manejar mi vida
a las orillas de vuestros informes sociales,
psicológicos, periciales.
Estoy loco
porque estoy completamente solo
y porque me despierto cada día
con la misma sensación de estar de sobra
que la que tenía antes de acostarme.
Pero soy maduro
porque no me vais a convencer de que no sirvo
de que no sé manejarme solo.
Quiero salirme del dibujo
porque no me gusta la cuadrícula de vuestro mundo
porque quiero dibujar con líneas curvas
con colores fríos
con imágenes difuminadas
pero a la vez firmes.
viernes, 15 de abril de 2011
Los hijos
Que nos aspen si alguna vez
hemos sufrido tanto por alguien que no somos nosotros
que nos invade un temor tan absoluto
por si fallamos, por si no sabemos hacerlo
por si la culpa es nuestra
porque no sufran.
Verlos felices es el culmen
sí, pero también que tengan éxito
pero que el éxito no sea regalado
que se lo curren
sí, pero que sea justo lo que les pase
que no los amedrenten
sí, pero que sepan amedrentar
si alguien quiere hacerles daño
qué difícil
qué apasionante
sí, pero que angustia.
Protegerlos mucho
pero sin pasarnos
exigirles mucho
pero sin amargarlos
quererlos mucho
eso sí, aunque nos pasemos
es lo único que resiste la garantía
aunque se use en exceso.
hemos sufrido tanto por alguien que no somos nosotros
que nos invade un temor tan absoluto
por si fallamos, por si no sabemos hacerlo
por si la culpa es nuestra
porque no sufran.
Verlos felices es el culmen
sí, pero también que tengan éxito
pero que el éxito no sea regalado
que se lo curren
sí, pero que sea justo lo que les pase
que no los amedrenten
sí, pero que sepan amedrentar
si alguien quiere hacerles daño
qué difícil
qué apasionante
sí, pero que angustia.
Protegerlos mucho
pero sin pasarnos
exigirles mucho
pero sin amargarlos
quererlos mucho
eso sí, aunque nos pasemos
es lo único que resiste la garantía
aunque se use en exceso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)